jueves, 17 de octubre de 2019

Impacto de una Liderazgo Transformacional en Enfermerìa


 Por: MCE. Diana Pamela Murillo Saldivar



La profesión de enfermería hoy en día no solo precisa lideres con un papel dinámico en áreas de gestión administrativa de la salud, también demanda enfermeros y enfermeras conscientes del impacto que generan sus intervenciones sobre el proceso de salud-enfermedad de los seres humanos.

El liderazgo transformacional es aquel que motiva a las personas a hacer más de lo que ellas mismas esperan, y como consecuencia se producen cambios en los grupos, las organizaciones y en la sociedad. 4 Es considerado como uno de los el más adecuados para impulsar los procesos de cambio e innovación en las organizaciones. 

El liderazgo transformacional estimula el “emerger” de la conciencia de los integrantes del equipo, quienes aceptan y se comprometen con el logro de la misión  de la organización dejando de la lado sus intereses personales para enfocarse en los interés colectivos; pero para que esto sea una realidad es necesario que el líder transformacional comprenda las necesidades humanas de los miembros de su equipo y que propicie un ambiente para su crecimiento personal y profesional, reconociendo que cada integrante del equipo es un “ser humano” con necesidades sociales, psicológicas, físicas y afectivas; y entendiendo que si estas necesidades están cubiertas entonces el cambio individual y colectivo será una realidad.4



El líder transformacional posee una característica muy peculiar, el carisma o influencia idealizada, vista como una cualidad, que a través de sus logros personales, carácter y comportamiento ejemplares se convierte en un modelo a imitar por los seguidores; cuando los seguidores generan un vinculo emocional fuerte con el líder, y están motivados por una visión compartida acompañada de un aumento de su autoestima y seguridad personal, responden positivamente a los requerimientos del líder para el logro de los objetivos colectivos (alto desempeño de los trabajadores). 4


Varios estudios han determinado que los lideres tienen un auto concepto positivo, pero también les interesa conocer las expectativas de sus seguidores sobre su comportamiento para validar su imagen positiva, ya que esto cae en el dominio de la relación líder grupo. Los lideres necesitan mostrar conductas socialmente aceptadas para ganar el apoyo de sus seguidores; así el líder detecta discrepancias en lo que hace y lo que esperan los seguidores que haga, esto lo llevará a sentirse motivado a desarrollar conductas de liderazgo que respondan a las expectativas del grupo y a las circunstancias del contexto.


Impacto de un Liderazgo Transformacional
 *LDB


Referencias Bibliográficas
 
1. Mendoza M. Ortiz C. El Liderazgo transformacional: dimensiones e impacto en la Cultura Organizacional y Eficacia de las Empresas. Revista facultad de ciencias económicas. Investigación y Reflexión 14 (1). Junio de 2006 ISSN 0121- 6805, Pg. 118 – 134. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/909/90900107.pdf
 
2.Guerrero S. Cid P. Una reflexión sobre la autonomía y el liderazgo en enfermería. Aquichan. 2015; 15 (1):129-140. Disponible en: https://aquichan.unisabana.edu.co/index.php/aquichan/article/view/3511/3849

 

viernes, 11 de octubre de 2019

Los Líderes nacen, pero sobre todo se hacen



Por: M.C.E.Diana Pamela Murillo Saldivar
Jefa de Departamento de Enfermería
Hospital Comunitario de Comonfort
Algunas personas nacen con la esencia del liderazgo, cuando son estimuladas se tornan buenos lideres, el liderazgo se puede desarrollar por tentativa, por formación profesional o por otros lideres que poseen gran capacidad de liderazgo usadas como modelo. Se resalta la importancia de la búsqueda de la formación y actualización profesional constante, puesto que para que una persona se convierta en líder es necesario tener potencial, o ciertos atributos de personalidad y que estos, por sí solos, no bastan; es necesario un ambiente propicio aliado al deseo de ser y comprometerse a ser un líder.2

 

Aunque el liderazgo es, en la mayoría de los casos un tema inherente al profesional de enfermería, es necesario que las instituciones educativas y de salud ejecuten programas de formación y transformación de líderes de enfermería, aptos para asumir la función de liderazgo dentro del equipo multidisciplinario  y preparados para desarrollar actitudes conscientes al capacitarse como agentes de transformación y liderar una nueva visión de la enfermería(2)

El líder de enfermería tiene en su esencia el “contacto con el otro”, ya sea en el ejercicio del “arte de cuidar” o administrando el recurso humano de enfermería y “preocupándose de quién cuida”(2). Es por ello que un líder de enfermería es visionario, con iniciativa, resolutivo, determinado, con capacidad de escucha, comprometido con su profesión y con el desarrollo de su disciplina, con habilidades técnicas basadas en la evidencia y sobretodo con un alto sentido humano, ético y moral.(2) 


Para poder infundir de manera positiva en los miembros de su  equipo, un líder debe permear las siguientes cualidades(2):


•Buscar constantemente el conocimiento y la distribución de este en su equipo de trabajo.

•Promover una comunicación eficiente.

•Involucrarse y participar activamente con el equipo de trabajo y mantener su credibilidad.

•Ser resolutivo ante actividades complejas y ambiguas.

•Mantener y promover calidez y buenas relaciones interpersonales.

•Poseer inteligencia emocional (equilibrio entre la serenidad, la rigidez y la flexibilidad en la solución de conflictos).

•Tener la capacidad de establecer y cumplir metas y objetivos


Para poder infundir de manera positiva en los miembros de su equipo, un líder debe permear las siguientes cualidades(2):

•Conocer sus fortaleces y aprovecharlas al máximo.

•Convertir sus debilidades en áreas de mejora.

•Ser integro (equilibrio entre lo ético y lo moral).

•Ser entusiasta.

•Fomentar y facilitar el crecimiento profesional de los integrantes del equipo de trabajo.

•Ser carismático.

•Ser Innovador.

•Ser responsable.

•Poseer un alto sentido humano.

•Poseer apertura al cambio.

•Tener buena autoestima, ser confiable.


martes, 1 de octubre de 2019

El Liderazgo: Una Visión de Enfermería


Por: M.C.E.Diana Pamela Murillo Saldivar
Jefa de Departamento de Enfermería
Hospital Comunitario de Comonfort


       

Con el crecimiento demográfico, la transición epistemológica y el impacto de la globalización mundial sobre la salud1  Surgió la necesidad de que los profesionales que se insertan al mercado laboral tengan una nueva visión del mundo, y exige a los profesionales de enfermería inmersos en las instituciones de salud crear un nuevo paradigma sobre el cuidado de enfermería y sobre la gestión de la salud, en el que los valores como competencia, crecimiento mutuo, trabajo en equipo, actitud positiva, compromiso, honestidad y autodisciplina estén presentes; estos valores son precisamente  las características que distinguen al profesional de enfermería como un líder.2

•El liderazgo representa el proceso de ejercer influencia sobre un grupo de personas que se esfuerzan por alcanzar un objetivo en determinadas situaciones, se establece entre la influencia y el comportamiento de las personas para la ejecución de tareas.2


•Es la habilidad de motivar y de transformar paradigmas para obtener resultados con ayuda de los integrantes del equipo, usando el poder de persuasión sin ser ejercido con autoritarismo.


Es un proceso colectivo y compartido entre todos los miembros del equipo, en donde el líder influye y orienta el rumbo, las opiniones y el curso de las acciones. El comportamiento del líder genera un reflejo en el desempeño del grupo de trabajo, ya que este equipo se refleja en el modelo en el que cree o que percibe como necesario para la ejecución de sus prácticas2. Por lo tanto un líder negativo también puede proporcionar en sus seguidores actitudes y comportamientos hostiles que desaceleren los procesos de trabajo y obstaculicen la consecución de objetivos.3 


•El liderazgo esta asociado con la eficacia y la calidad, es un componente fundamental para el funcionamiento poderoso de cualquier organización y promueve que sus seguidores defiendan valores profesionales e institucionales. Estas características generan un clima social de cooperación y de apoyo por medio de la motivación. 3


Un líder es capaz de canalizar la atención de los integrantes del equipo hacia ideales comunes, promueve el sentido de aproximar y ajustar intereses individuales en armonía con los objetivos de la organización.2


Un líder de enfermería transforma paradigmas que le permitan desarrollar un nuevo tipo de liderazgo, motivador, centrado en las personas como “seres humanos”.4


•El liderazgo es un tema relevante para la enfermería, su ejercicio en las instituciones es de gran trascendencia en la toma de decisiones para el desarrollo de la profesión y de la disciplina en todos los ámbitos de la vida social, económica y la política.2


•Es a través del liderazgo que el profesional de enfermería concilia los objetivos disciplinares con los institucionales y con los del equipo de salud, buscando el perfeccionamiento de la práctica profesional a través de la práctica basada en la evidencia y de la gestión de un cuidado de enfermería integral y humanizado.2



Referencias bibliográficas

1.M.D. Caballero. L. Morales. Et. Al. La salud/enfermedad un proceso global. Salud y administración. Enero-abril 2018. 5(13)Pg. 41-46. Disponible en: http://www.unsis.edu.mx/revista/doc/vol5num13/5_Salud_Enfermedad.pdf
2.Souza e Souza. Luis Paulo. Ferreira C. Et al. El liderazgo en la visión de enfermeros lideres. Enfermería global. Abril 2013; 30 (1). Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412013000200013
3.Cortés J. Hernández M. Marchena T. Marqueti M. Et. Al. Estilos de liderazgo en jefes de Servicio de Enfermería. Enf Neurol. 2012; 12 (2): 84-94. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/enfneu/ene-2013/ene132f.pdf
4.Mendoza M. Ortiz C. El Liderazgo transformacional: dimensiones e impacto en la Cultura Organizacional y Eficacia de las Empresas. Revista facultad de ciencias económicas. Investigación y Reflexión 14 (1). Junio de 2006 ISSN 0121- 6805, Pg. 118 – 134. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/909/90900107.pdf
5.Guerrero S. Cid P. Una reflexión sobre la autonomía y el liderazgo en enfermería. Aquichan. 2015; 15 (1):129-140. Disponible en: https://aquichan.unisabana.edu.co/index.php/aquichan/article/view/3511/3849



martes, 17 de septiembre de 2019

Importancia del Proceso de Valoración como parte de la Metodología de Enfermería


Por: MTE. Lucía Duarte Barroso
 Es fundamental reivindicar la práctica y la formación de las enfermeras  de un modelo tradicional a un modelo basado en competencias (enfocado a las características y necesidades del estudiante quien juega un papel activo durante el proceso educativo) cimentado en una racionalidad práctica y reflexiva importante para enfrentar situaciones complejas e inestables que se presentan durante la práctica diaria del profesional, por lo cual el proceso de enseñanza – aprendizaje  bajo la teoría socio-cultural enfatiza en que la propia experiencia  y la interacción con otros profesionales del área de la salud le permitirá al personal de enfermería desarrollar habilidades y competencias. En síntesis la profesión y la práctica de enfermería ha cambiado de manera paulatina con la implementación de la metodología enfermero o Proceso Enfermero PE, método que favorece en la sistematización de su trabajo y el desarrollar diversas competencias para brindar un cuidado de calidad.

Protocolo de Valoración Inicial
Cabe señalar que se requieren varios instrumentos para realizar una valoración física, una dirigida a la recolección de información y otras enfocada al registro de datos, el cual forma parte de la historia clínica del paciente. Estos registros permiten que las actividades del personal de enfermería queden registradas y así dar continuidad a los planes de cuidados y a una asistencial de calidad, lo anterior se encuentra establecido de acuerdo a la NOM-004-SSA3-2012 del Expediente Clínico publicada el 15 de octubre de 2012.
            La valoración inicial al paciente debe ser un proceso organizado y sistemático que permite llegar a un buen diagnóstico de enfermería y posteriormente la aplicación de un plan de cuidados.
            La valoración de un paciente puede hacerse a partir de diversos marcos de referencia; uno de ellos puede ser la valoración a partir de los 11 patrones funcionales de Margory Gordon, las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson o bien los 13 dominios de la taxonomía NANDA.
           
Para desarrollar una adecuada valoración se requiere que el personal de enfermería tome en cuenta los siguientes aspectos:
·                 Preservar la intimidad del paciente.
·                 Crear un clima de calidez y aceptación.
·                 Presentarse con el paciente e indicar el papel dentro del equipo de salud.
·                 Explicar el objetivo de cada procedimiento.
·                 Escuchar activamente al paciente.
·                 Utilizar terminología que el paciente comprenda.
·                 Evitar interrumpir al paciente al momento de estar compartiendo información.
·                 Mantener una actitud de tranquilidad.
·                 Evitar contradecir al paciente.
·                 Utilizar técnicas de comunicación cuando el paciente o cuidador este hablando.

           Procedimiento de Valoración 

El enfermero (a) como parte de una actividad profesional debe llevar a cabo sus cuidados a través de toda una metodología enfermero, esta metodología incluye diversas etapas, la primera es el pilar esencial a través del cual cada enfermero identifica necesidades o problemas de salud potenciales o reales. En la Figura 14 se encuentra representado gráficamente los pasos y elementos que deben considerarse durante la etapa de valoración.






Figura 14. Procedimiento de Valoración en base a Metodología Enfermero. (Duarte, 2013)
           

jueves, 5 de septiembre de 2019

Una Nueva Perspectiva de la práctica de enfermería

Por: MTE. Lucía Duarte Barroso

      Shón, (1998) y Medina (2006) coinciden en que las situaciones a las que se enfrentan los profesionales de enfermería no se pueden resolver con solo la aplicación del conocimiento científico esto debido a las características diversas del ser humano con quien tiene contacto el personal de enfermería. Por ello, estos autores proponen una nueva epistemología de la práctica, la cual incluye tres componentes: conocimiento en la acción, reflexión en la acción y reflexión sobre la reflexión en la acción.  Esta nueva epistemología está basada en la teoría socio-cultural.

         El conocimiento en la acción es el resultado de la experiencia y de reflexiones de actividades pasadas para que, posteriormente, estas acciones se conviertan en semiautomáticas y preconscientes; es decir, una enfermera podrá realizar una entrevista como parte de la metodología de la valoración sin tener que recurrir al formato de la valoración como guía.  Para lograrlo,  el personal de enfermería deberá aprender a  observar, consultar, preguntar y reunir información de manera sistemática, ordenada y semiautomática en base a las necesidades que señala el modelo de [1]Virginia Henderson. Dicho modelo se enfoca a valorar 12 necesidades fundamentales del ser humano, la enfermera puede identificar y preguntarse internamente al momento del proceso si omitió alguna información o aspecto importante del paciente. (Álvarez y Castillo, 2010).
La reflexión en la acción es aquella que se efectúa durante la práctica, esto le permite al profesional de enfermería “pensar durante”;  es decir,  el personal de enfermería es capaz de  reestructurar o reorganizar  lo que se está haciendo.  Por ejemplo,  durante la entrevista que realiza el personal de enfermería y, dependiendo de las normas señaladas por la institución  en cuanto a la valoración;  la enfermera puede basarse en uno u otro modelo o teoría de enfermería. Esto supone que durante el proceso de la valoración el personal podría, por ejemplo,  basarse en el modelo de Virginia Henderson. 
Por otra parte, la reflexión sobre la reflexión en la acción permitirá al personal de enfermería reflexionar sobre los procedimientos previamente realizados;  en este caso,  dentro de la etapa de la valoración la enfermera deberá recolectar información a través de diversas técnicas como la entrevista, la observación y la exploración física para, posteriormente, agrupar la información, analizarla y finalmente emitir un juicio clínico. De esta forma la reflexión sobre la reflexión en la acción le permitirá al personal de enfermería cuestionarse durante su práctica diaria o después de haber reflexionado varias veces e incluso al momento de estar interaccionando con el paciente y demás personal de salud. Durante este proceso cognitivo y auto reflexivo, el enfermo (a) podrá realizarse algunas de las siguientes preguntas: ¿Le expliqué al paciente de manera clara la finalidad de la valoración inicial?; ¿Utilicé términos claros y acordes con sus características?; ¿Demostré comprensión por el estado de salud del paciente? ; ¿Me mostré paciente con el usuario durante la recolección de información?
         Esta nueva perspectiva surge del trabajo de Shón (1992) quien enfatiza que, en una sociedad cambiante como la actual, se requiere de profesionales que no solucionen problemas solamente  a través de la teoría y la practica  prefijada,  ya que esto lleva a un vacío entre el conocimiento profesional y las nuevas demandas.  En este contexto, Gaviria (2008) señala la importancia de que el profesional de enfermería cuente con infinidad de variables para brindar un cuidado de calidad. Algunas de estas variables refieren a conocimientos, cualidades, habilidades, experiencia frente al cuidado, la gerencia eficaz a la investigación y sobre todo a una práctica basada en la excelencia y en la ética reflexiva.

Referencias Bibliográficas



[1] Santos,R.,(2009) Propuesta de un Modelo Teórico para la práctica enfermería
Pino, (2012) Henderson’s theory and its application in advanced nursing care in a pediatric ward

martes, 27 de agosto de 2019

Reconceptualización de la formación y la práctica profesional de Enfermería.

Por: MTE. Lucía Duarte Barroso

Resultado de imagen para nursing fotos freeMedina (2002) menciona que la formación de enfermeros es una práctica compleja y multifuncional, debido a que esta profesión desempeña diversas funciones con relación al sistema social y sanitario;  por lo cual se debe ser capaz de solucionar problemas dentro de su práctica a través de estrategias, metodologías innovadoras y una práctica reflexiva. Dada esta complejidad, es difícil explicar los procesos de aprendizaje desde un solo enfoque, la enseñanza práctica de la enfermería debe partir entonces desde diferentes perspectivas ideológicas sobre el cuidado y su enseñanza que la guían. Al respecto,  Shön (1992) e Illesca (2006) puntualizan la importancia de que los docentes desarrollen la habilidad artística de conversar internamente al momento en que estos interactúan con los materiales de una situación y durante la formación de profesionales reflexivos; permitiéndoles a estos que aprendan en un contexto apropiado con contenidos que respondan a las necesidades del  estudiante y con el fin de desarrollarse en  diversos ámbitos como en lo político, lo económico y lo social.
         Estos marcos conceptuales contienen definiciones  del cuidado, salud, función profesional, currículo, enseñanza, etc. El conocimiento sobre estos permite la comprensión de la naturaleza de la profesión, sus posibilidades de acción y la selección más adecuada de las metodologías, estrategias y recursos didácticos para una enseñanza más reflexiva y práctica que facilite la formación integral de enfermeros.
         Debido a ello,  Medina (2002) considera importante  responder a la pregunta del cómo los profesionales construyen  y asimilan el conocimiento y cómo es que eso les permite realizar un ejercicio ejemplar de su práctica cuidativa. Shön (1998),  por su parte, responde a esta pregunta proponiendo una nueva epistemología sobre la práctica profesional  de enfermería, así como de su enseñanza. Esta epistemología  responde a la pregunta ¿Qué relación existe entre el conocimiento académico y la práctica profesional? desde dos enfoques principales como son la racionalidad técnica y la racionalidad práctica.
 Racionalidad Técnica

         Medina (2006) describe a la racionalidad técnica como una perspectiva que ha dominado en la investigación  y  la formación de enfermería en los últimos 50 años. Incluso, en  la actualidad,  esta perspectiva se considera para la formación de enfermeras bajo  un modelo de entrenamiento basado en competencias,  el cual surge con el fin de reivindicar  el rigor del que  carecía la práctica tradicional al considerarse como una ciencia aplicada. Sin embargo,  esta racionalidad técnica es cuestionada y criticada  porque  implica un franco retroceso, debido a que el objetivo de éste es formar a enfermeras en habilidades y competencias técnicas directamente observables.

         La racionalidad técnica señala que la practica competente se convierte en profesional al momento de resolver problemas prácticos  a través del conocimiento científico procedente de la experiencia empírica.(Erazo, 2011)

           Dentro de esta racionalidad  que ha predominando por varias décadas y que requiere cambios, existen dos modelos que nos permiten entender aquella relación entre el conocimiento académico y la práctica profesional: el entrenamiento y la resolución de problemas.

 Entrenamiento

         En el caso especial del entrenamiento, este se basa en la teoría conductista, centrándose así en que el personal de enfermería reproduzca  puramente en el centro laboral comportamientos y conductas. Lo anterior es dudoso, ya que solo se  entrena al profesional de enfermería en el desarrollo de habilidades psicomotrices. Al respecto, algunos estudios como el de Vidal (2009), Coll, 2007 y hurtado 2004 puntualizan que el entrenamiento no solo debe enfocarse a las habilidades psicomotrices; es también necesario el desarrollo de habilidades sociales ya que los profesionales de enfermería interactúan con diversos tipos de pacientes y con diferentes necesidades de salud, es decir enfermería establece, mejora y mantiene relaciones interpersonales con paciente y con otros profesionales del equipo sanitario, de tal forma que el personal de enfermería debe entrenarse en el  autoconocimiento, observación, asertividad, observación, la escucha activa, entre otros, este es un entrenamiento  más completo y mas integral ya que  favorece a la de contar con profesionales mejores preparados, mas intuitivos y más reflexivos que contemplarán a las personas en su globalidad, proporcionando una atención integral, de calidad y más humana.

Racionalidad Práctica- Reflexiva

         Es así como la racionalidad práctica y reflexiva surge de la necesidad de preparar profesionales con competencia práctica, que sean capaces de llevar a la práctica el proceso enfermero como metodología fundamental de la profesión y que posean habilidades para formular  juicios prácticos y clínicos. Esto evidencia que los planteamientos de la racionalidad técnica entraron en crisis al momento de señalar que el conocimiento profesional necesario para demostrar competencia en la práctica es de naturaleza artística antes que técnica. Dicha problemática surge cuando el proceso enfermero y la metodología de la  valoración de enfermería requieren que los enfermeros y las enfermeras cuenten con habilidades y  destrezas para realizar los diversos procedimientos  que implica el proceso de cuidar;  además de contar con una estructura teórica,   conocimientos, capacidad de interacción, habilidades técnicas y filosofía profesional. (Morán, 2006; Álvarez, 2010)


Referencias Bibliográficas:


Erazo, María Soledad. (2011). Prácticas reflexivas, racionalidad y estructura en contextos de interacción profesional. Perfiles educativos, 33(133), 114-133. Recuperado en 07 de febrero de 2013, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982011000300007&lng=es&tlng=es. .

Medina J. (2002) Práctica Educativa y práctica de cuidados enfermeros desde una perspectiva reflexiva. Nº 15.  Revista de Enfermería. Albacete. Abril. Recuperado el 07 de Febrero del 2012. Disponible en: http://www.uclm.es/ab/enfermeria/revista/numero%2015/numero15/pr%E1ctica_educativa_y_pr%E1ctica_de.htm 
Illesca, P., Cabalin, D. y Cabezas, G. (2006). Concepciones del alumnado respecto a la docencia clínica. Universidad la Frontera. Recuperado el día 15 de Julio del 2012 de la: http://www2.udec.cl/ofem/recs/anteriores/vol422007/artinv4207b.htm

Erazo, María Soledad. (2011). Prácticas reflexivas, racionalidad y estructura en contextos de interacción profesional. Perfiles educativos, 33(133), 114-133. Recuperado en 07 de febrero de 2013, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26982011000300007&lng=es&tlng=es. 

COLL M, BESORA I, ICART ISERN MT, FERRÉ VALL MA, MANITO LORITE I, ONDIVIELA CARITEU A, PULPÓN SEGURA AM Revista Rol de Enfermería 2007;30(3): 53-56
 

Importancia de un Modelo de Formación Continua para profesionales de enfermería práctico - reflexivos

Por: Mtra. Lucía Duarte Barroso Modelo de aprendizaje basado en competencias                Falcó (2004) enfatiza en que la defin...